(Lo más importante es lo que no se
ve)
Cuando vemos un bonsai normalmente nos
quedamos prendados de todas cualidades estéticas y de la hermosura que nos
pueda sugerir la obra en la ramificación, el diseño y en la belleza exterior
del árbol. Muchos aficionados se preguntan porque sus árboles no gozan de esa
salud o de la cantidad de años que tendrían que pasar para poder generar esas
magníficas, densas y bien formadas
ramificaciones o de cómo podrían hacer para que sus árboles tuvieran ese
grosor tan ansiado en cada uno de nuestros árboles. Piensan en qué abono les echan o que aminoácidos, es
porque se fijan en el exterior del árbol, pero pocos se dan cuenta de que “no
es el cómo, es el porqué”. La respuesta a sus preguntas es muy sencilla, pero
no la ven porque está tapada por una pequeña porción de tierra delante de sus
narices son “Las Raíces”.
Las Raíces en la naturaleza son las
encargadas de la sujeción al suelo del árbol cuando las condiciones climáticas
son adversas y de proporcionar alimento escarbando hasta llegar al sitio donde
este se encuentre. Hay que tener en cuenta que en bonsai es diferente no todas
las partes de la raíz son necesarias y que deben ser sustituidas o modificadas
ya que en el poco sitio del que disponemos en estos recipientes tan pequeños
debemos de optimizar al cien por cien el cultivo de nuestros árboles y para
esto tenemos que tener muy claro cuáles son las partes de una raíz y que partes
debemos dejar a la hora de hacer un trasplante, con esto queda claro que es tan
importante el trabajo exterior como el interior y que técnicas se pueden
aplicar para tener un sistema radicular que pueda dar a nuestros árboles toda
la cantidad de nutrientes necesarios para su total desarrollo.
En la naturaleza los árboles cuentan con tres
partes fundamentales en la formación de sus raíces y son la raíz pivotante, la adventicia
y la ciliar, es necesario saber que funciones cumple cada una de estas partes y
como se reproducen para ponerlas a trabajar a disposición de nuestros árboles.
La pivotante. Es cónica, fuerte y es la primera
parte en salir al germinar la semilla del árbol. Es la que se encarga de
sujetar al árbol al suelo.
La adventicia.
También es de forma cónica y sale de la raíz pivotante. Esta se encarga
de alargarse hasta encontrar el alimento.
La ciliar. Esta sale de la raíz adventicia y se
encarga de adsorber las sales que se encuentran disueltas en el suelo “el
alimento”.

Por lo tanto a partir de aquí podemos empezar
a deducir que partes de la raíces y en qué proporción son necesarias en
nuestros bonsai.
En el caso del bonsai la función que
desempeña la raíz pivotante en la naturaleza no es necesaria en bonsai ya que
el árbol está sujeto por medio de alambres que presionan todo el pan de raíces
a la maceta y lo protege del aire y de movimientos bruscos, por lo tanto es
imprescindible, a la hora de hacer el trasplante reducir esta parte al máximo
para ganar espacio. En el caso de la adventicia pasa exactamente lo mismo ya
que el alimento no lo tiene que ir a buscar porque se lo proporcionamos
nosotros, y Aquí viene la buena que es la ciliar esta es la parte de la raíz
que más nos interesa y lo que es llamado pan de raíces, Esta al estar encargada
de la absorción de nutrientes hace que nuestro árbol aproveche al máximo todos
los alimentos y nutrientes que les proporcionemos. Así mismo también tiene más
capacidad de absorción y retención de agua para que en el caso de muchos bonsai
como el Arce, vemos como en verano cuando suben las temperaturas tienden a
quemarse las puntas de las hojas, esto es debido a que por su follaje evapora
más agua de la que puede absorber y se deshidrata Alguien se ha fijado que ¿en
los jardines japoneses los arces los están a pleno sol?
Término este articulo haciendo una reflexión.
Quizás no se trate de gastar mucho dinero en
productos caros que nos quieran vender como si de la piedra filosofal se
tratase, a lo mejor deberíamos preparar a nuestros bonsai para poder absorber
los alimentos que habitualmente les proporcionamos, pero en mayor cantidad.